11 de agosto de 2026

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SERRANO DEJA SU CARGO DE DIRECTOR MÉDICO DEL HOSPITAL

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En un comunicado que publicó en sus redes sociales, el doctor Juan Manuel Serrano anunció que deja la dirección médica del Hospital Municipal. Si bien ya había algunas versiones en cuanto a un posible alejamiento, su mensaje confirma que deja la conducción del nosocomio y pasaría a cumplir tareas como coordinador de las guardias.

Hoy está prevista una conferencia de prensa en el salón Blanco de la Municipalidad encabezada por el intendente Jorge Gaute donde se va a comunicar que el nuevo director médico del Hospital es el cardiólogo Julián Hissa.

Este es el mensaje que publicó Serrano en sus redes sociales: “A la comunidad de Alberti…a través de estas líneas, quiero comunicar, que a partir del lunes 10 de Agosto, dejaré de tener el honor de ser el Director Médico, de nuestro querido Hospital. Las circunstancias de la decisión, se encuadran en una reestructuración de la dinámica de trabajo propio y hospitalario, producto de la alta demanda actual de los servicios públicos de salud. Independientemente de ello, agradezco profundamente la confianza y libertad de trabajo, que durante casi 7 años me brindaron, Germán Lago y Coco Gaute, para desarrollar mi actividad profesional. Atravesamos innumerables situaciones de trabajo, incluida una pandemia, que permitió demostrar que el trabajo en equipo arroja resultados positivos y bienestar colectivo. Dejo la dirección, con la satisfacción del deber cumplido, pudiendo mirar a la cara a cada uno de los que compartieron la ardua tarea, de servir a mejorar la salud pública de nuestro distrito. Seguramente, con más errores que aciertos, con acuerdos y disidencias, pero con la plena seguridad, que siempre primo el bienestar del PACIENTE, principal destinatario del esfuerzo propio y colectivo. No sería honesto con mi conciencia, sino dijera que lamentablemente en el devenir de los años, hubo colegas que se encargaron de poner palos en la rueda, actitudes mezquinas, que solo demostraron su falta de empatía social y pobreza de espíritu…Para ellos, el olvido…para el personal no médico y administrativo, infinitas gracias, por el respeto y la paciencia, aun sabiendo que tuvieron que soportar mi carácter complejo y a veces, no tan amigable. Por último, disculpas a mi familia, desperdigada por varias ciudades del país, producto de mi vocación médica, por haberle quitado muchísimas horas de afecto y compartir buenos momentos. Finalmente, como me enseñó la función pública, donde mi despacho fueron los pasillos del hospital, siempre estaré a disposición, recordando que «la medicina sin humanismo médico, no merece ser ejercida…Muchas gracias”