«BASTA DE VIOLENCIA» FUE EL MENSAJE EN LA MOVILIZACIÓN DE LOS DOCENTES
El hecho de violencia del que fuera víctima una docente en la Escuela Primaria Nº 1 tuvo como correlato un paro con una adhesión total en el distrito y una movilización impulsada por el Frente Gremial Docente Bonaerense. La concentración de los docentes se hizo en la esquina de avenida Vaccarezza y 9 de julio, desde allí dieron casi una vuelta completa a la plaza aplaudiendo y reclamando por la no violencia, luego se dirigieron a la Escuela Nº 1 donde hubo pronunciamientos de las representantes gremiales.

En primer término, tomó la palabra Adriana Bartomeo por la Unión de Educadores de Alberti, quien dijo: “Es un tiempo complicado para nosotras, para nosotros. Es un tiempo complicado para que la gente se junte y se manifieste, pero también es una causa que nos toca a todos, a todo el universo docente, a todas las comunidades educativas. Yo lo decía temprano, cuando llegó en su momento el acuerdo de restitución, prevención y restitución, yo lo leí por arriba porque dije: «¿En nuestro Alberti? Esto no nos va a pasar». No va a pasar que una madre, que un padre entre a un establecimiento y decida —porque es una decisión, no es un acto…es una decisión. Los adultos tomamos decisiones. Y esta persona decidió entrar a la escuela avalada por las autoridades porque tenía un objetivo que tenía que ver con su hija, y acto seguido decide entrar al aula donde estaban los compañeros y las compañeras de su hija y agredir a la docente. Estamos acá, somos tantos, porque esta causa así nos mueve. ¡Basta de violencia! ¡Basta de violencia! No avalamos la violencia en nuestro distrito. Cuidar al docente es cuidar a la educación pública”.

Luego fue el momento de la representante de UDOCBA, Nancy Rava, quien expresó: “Desde los sindicatos que adherimos (FEB, SUTEBA, UDOCBA), expresamos nuestro más enérgico repudio frente al hecho de violencia ocurrido en la Escuela 1 de nuestro distrito. La comunidad educativa no puede ni debe ser escenario de agresiones que atentan contra la tarea docente y el derecho de las y los estudiantes para aprender en un ámbito seguro. Resulta imperioso que el gobierno de la Provincia de Buenos Aires adopte las medidas concretas frente a este hecho de violencia que ingresan a las escuelas, porque esto ocurrió dentro de una escuela, ¿sí? Los establecimientos educativos deben ser, como corresponden, espacios de construcción, espacios de diálogo, aprendizaje y respeto, libres de cualesquiera formas de agresión”.

Por su parte, Marina Schulmaister, de SUTEBA, señaló: “También esto tiene que servir no solo que sea un hecho que nos toca, sino tiene que ser el principio de acciones que tienen que ser para mejorar la educación, para mejorar la calidad de la educación, para mejorar el bienestar de los docentes. Los docentes tenemos derechos a trabajar tranquilos: tanto los docentes, los auxiliares, los niños, las niñas. Tenemos que tener un ámbito donde se pueda trabajar tranquilo, donde se pueda trabajar bien, donde uno tenga ganas de venir a trabajar, donde se sienta contenido, donde se sienta acompañado. No tenemos ningún derecho de sufrir agresiones, no tenemos por qué; ni en este ámbito ni en ninguno se deben permitir las agresiones de ningún tipo. Que quede claro: esto se repudia totalmente y este hecho no tiene que volver a suceder. Las escuelas son un espacio de enseñanza y aprendizaje, son territorios de paz donde no podemos permitir la violencia. En las escuelas, los docentes diariamente enseñamos a nuestros alumnos a ser respetuosos, a defender y promover derechos, a resolver conflictos a través del diálogo. El lenguaje en la escuela jamás debe ser la violencia, ni simbólica, verbal o física, sino el diálogo fraterno y comunitario entre familias y escuela. Como comunidad no podemos permitir ni pasar por alto estas situaciones, que son responsabilidad de todos, una corresponsabilidad social para que los niños, niñas, docentes y auxiliares trabajen en un espacio seguro. De eso somos responsables todos. La escuela sola no puede ni debe asumir vivir estas situaciones que ingresan a las instituciones. La escuela no genera violencia; es la violencia social que ingresa a la escuela. Por eso debe haber colaboración y trabajo conjunto con otros actores, otros estamentos, para poder así tener un abordaje integral y llevar adelante las mejores intervenciones posibles. Tenemos que seguir fortaleciendo el trabajo de las mesas intersectoriales en los distritos y en la provincia, mantener jornadas institucionales con la participación de toda la comunidad educativa para profundizar en la implementación del acuerdo paritario y diseñar de esta manera acciones necesarias según las realidades. A la justicia le pedimos celeridad con la investigación y que no queden impunes estas situaciones de agresión. Ningún espacio, y menos en la escuela, la sociedad puede habilitar que sucedan estos hechos. Ningún trabajador ni estudiante merece transitar estas situaciones de violencia”.
Mientras se escuchaban los mensajes de las representantes gremiales, se empezó a pintar en la calle, frente a la escuela, un mensaje de “basta de violencia”, que luego se hizo voz en todos los que participaron de esta movilización.



