HAY MÁS PERSONAS ENDEUDADAS, PERO MENOS DEUDORES EN MORA Y UNA DEUDA ATRASADA QUE CRECIÓ 10% EN UN MES
El mapa de la deuda muestra una evolución con dos caras: entre junio y julio aumentó en 203 la cantidad de personas endeudadas, pero se redujo en 169 el número de deudores en mora. Sin embargo, el dinero involucrado en esas deudas atrasadas aumentó $663,86 millones y superó los $7.057 millones.
El endeudamiento de las familias de Alberti presenta una particularidad que surge con claridad al comparar los datos de junio y julio de 2026: mientras creció la cantidad total de personas endeudadas, disminuyó el número de quienes aparecen en situación de mora.
La paradoja se completa con otro dato: aunque hay menos personas en mora, el monto total de la deuda atrasada aumentó más de un 10% en apenas un mes.
Los datos surgen del Mapa de la Deuda, desarrollado por el Centro de Estudios para la Ciudad junto a la Friedrich Ebert Stiftung sobre la base de información del Banco Central de la República Argentina.
Según el relevamiento, Alberti pasó de 9.123 deudores únicos en junio a 9.326 en julio. Son 203 personas más, equivalente a un crecimiento del 2,23%.
Pero el comportamiento de la mora fue diferente.
En junio se registraban 2.053 deudores únicos en mora, mientras que en julio la cifra descendió a 1.884. Esto significa que 169 personas menos aparecieron en situación de mora, una reducción del 8,23%.
La primera conclusión, entonces, es clara: el crecimiento del endeudamiento general no estuvo acompañado por un aumento de la cantidad de personas en mora.

Menos personas, más dinero en mora
El dato más llamativo aparece cuando se deja de mirar la cantidad de personas y se observa el dinero involucrado.
La deuda total registrada en Alberti pasó de $51.664,02 millones en junio a $54.412,49 millones en julio.
El incremento fue de $2.748,47 millones, equivalente a un crecimiento del 5,32% en un solo mes.
Pero la deuda en mora tuvo una evolución todavía más pronunciada.
En junio alcanzaba los $6.393,21 millones, mientras que en julio trepó a $7.057,07 millones.
Son $663,86 millones adicionales, un incremento del 10,38%.
La comparación entre ambos meses deja así una combinación que merece especial atención:
+2,23% de personas endeudadas
-8,23% de personas en mora
+5,32% de deuda total
+10,38% de deuda en mora
Es decir: hay más personas endeudadas, menos personas en mora, pero una cantidad considerablemente mayor de dinero atrasado.
La deuda en mora se concentra en un universo más pequeño
El cruce entre cantidad de personas y monto adeudado permite encontrar uno de los aspectos más interesantes de la información.
En julio había 169 personas menos en mora que en junio, pero el dinero correspondiente a esas obligaciones aumentó casi $664 millones.
Esto significa que el monto de deuda en mora por cada persona que permanece en esa situación aumentó de manera significativa.
Tomando los montos totales y la cantidad de deudores en mora, el promedio de deuda en mora por persona pasó de aproximadamente $3,11 millones en junio a $3,74 millones en julio.
En otras palabras, mientras el universo de personas en mora se redujo, aumentó el volumen promedio de deuda asociado a quienes permanecieron en esa condición.
Este es probablemente uno de los datos más relevantes de la comparación mensual, porque cambia la lectura del fenómeno: el problema no parece estar en una expansión de la cantidad de personas que ingresan a la mora, sino en el crecimiento del monto de las obligaciones que permanecen atrasadas.
La deuda total también creció con mayor velocidad que la cantidad de personas
Algo similar ocurre con el endeudamiento general.
Los deudores únicos aumentaron un 2,23%, mientras que el monto total de la deuda creció un 5,32%.
Esto significa que el dinero adeudado aumentó a un ritmo superior al de la cantidad de personas endeudadas.
Si se calcula el promedio de deuda por deudor, pasó de aproximadamente $5,66 millones en junio a $5,83 millones en julio.
El incremento del promedio es otro indicador que muestra que el crecimiento del endeudamiento no se explica solamente por la incorporación de nuevos deudores.
Hay más personas endeudadas, pero también un mayor volumen de deuda por persona, en promedio.
Un escenario diferente al que podría suponerse
Los números permiten evitar una interpretación sencilla del fenómeno.
No se puede afirmar que en julio haya habido una expansión de la morosidad en términos de cantidad de personas. Por el contrario, la cantidad de deudores en mora cayó un 8,23%.
Pero tampoco puede ignorarse que el dinero comprometido en deudas atrasadas aumentó un 10,38%.
La combinación de ambos indicadores plantea un escenario particular: menos personas concentran un volumen mayor de deuda en situación de mora.
Al mismo tiempo, el universo general de personas endeudadas continúa creciendo.
El desafío para interpretar estos datos está justamente en mirar las dos dimensiones al mismo tiempo: cuántas personas deben y cuánto deben.
¿Quiénes son los principales acreedores?
El mapa permite observar también de dónde provienen buena parte de esas obligaciones.
En Alberti, las empresas no financieras emisoras de tarjetas de crédito, tarjetas de compra o billeteras virtuales concentran el 35,3% de los deudores.
Otro 33,61% corresponde a proveedores no financieros de crédito.
Los bancos privados representan el 12,58%, mientras que los bancos públicos concentran el 9,51%.
Los datos muestran que el endeudamiento cotidiano no está concentrado exclusivamente en el sistema bancario tradicional. Tarjetas, billeteras virtuales, financieras y otros proveedores de crédito tienen una participación importante en las obligaciones de los habitantes del distrito.
Los jóvenes también aparecen entre los principales grupos de deudores
La distribución por edades agrega otra dimensión al análisis.
La franja de hasta 25 años representa el 39,96% del universo de deudores relevado en Alberti.
El dato muestra que el endeudamiento también alcanza de manera significativa a quienes se encuentran en las primeras etapas de su vida financiera.
El acceso cada vez más sencillo a tarjetas, aplicaciones, billeteras virtuales y distintas modalidades de financiamiento facilita el consumo y permite afrontar gastos sin contar necesariamente con todo el dinero disponible en el momento.
Pero ese acceso también significa asumir obligaciones que se trasladan hacia los meses siguientes.
Una fotografía que deja una pregunta abierta
La comparación entre junio y julio no muestra un crecimiento lineal de todos los indicadores.
Por un lado, Alberti sumó 203 personas al universo de deudores.
Por otro, 169 personas dejaron de aparecer entre los deudores únicos en mora.
Sin embargo, durante el mismo período, la deuda total aumentó $2.748,47 millones y la deuda en mora se incrementó en $663,86 millones.


