Luis Demarchi: “La Escuela Agraria está en un momento inmejorable”
En el marco de los festejos por los 50 años de la Escuela Agraria, su director, Luis Demarchi, anticipa cómo será la celebración y destaca el crecimiento de la institución en los últimos años. El aniversario propone dos jornadas diferentes: un acto protocolar y una gran fiesta de reencuentro que convocará a exalumnos, docentes, familias y a toda la comunidad.
—La Escuela Agraria cumplió 50 años el pasado 5 de abril. ¿Con qué perspectiva se plantea esta celebración?
—La fecha del cumpleaños del cincuentenario fue el pasado 5 de abril, pero pedimos autorización para poder trasladar las actividades a octubre, teniendo en cuenta cuestiones climáticas y también de organización. Por eso dividimos la celebración en dos jornadas. El viernes 9 realizaremos el acto protocolar, con las banderas, las instituciones invitadas y la presencia de nuestros alumnos. Y el domingo será la gran fiesta de reencuentro.
—¿Por qué decidieron plantearla como una fiesta de reencuentro?
—Porque queremos que puedan participar todos los exalumnos, los docentes que han atravesado por la escuela, el personal que actualmente trabaja, las familias de los alumnos, las familias de los exalumnos y todos aquellos que tengan algún tipo de vinculación con la Escuela Agraria. La idea es que sea realmente una fiesta de reencuentro. Encontrarse con los afectos, con los recuerdos, con gente de otra época. Que cada uno que tenga un vínculo afectivo con la escuela pueda venir a pasar una tarde de campo, al aire libre, recorriendo los entornos formativos, las aulas, el comedor, la residencia y los lugares por donde transitan diariamente nuestros alumnos. También habrá espectáculos musicales, algunos de ellos protagonizados por exalumnos que atravesaron la escuela y que actualmente se dedican a la actividad artística.
—En estos 50 años han pasado generaciones enteras por la institución. ¿Cómo fue el trabajo para convocarlas?
—Ese fue justamente uno de los ejes de las conversaciones para poder generar esta fiesta de reencuentro. Armamos un grupo con un referente de cada promoción. Son 45 promociones las que han atravesado estos 50 años de historia de la escuela y convocamos a un referente de cada una. Cada uno de esos referentes se encargó de multiplicar la información y los aspectos organizativos del domingo, con el objetivo de poder concentrar la mayor cantidad de gente posible.
—¿Cómo encuentra este aniversario a la Escuela Agraria?
—En mis 13, casi 14 años de gestión, creo que está en un momento inmejorable: en lo educativo, en lo productivo, en lo institucional y en lo edilicio. Hemos venido creciendo considerablemente durante estos últimos años, gracias al acompañamiento de la comunidad y de las autoridades políticas y educativas. Realmente es una escuela que ha crecido muchísimo en matrícula, en producción y en muchos otros aspectos.
—Los entornos formativos son una de las características distintivas de la institución. ¿También estarán abiertos durante la celebración?
—Esa es la idea. Nosotros siempre decimos que somos una escuela diferente. No somos mejores ni peores que ninguna, simplemente somos diferentes. Y esa diferencia está justamente en nuestros entornos formativos. Nuestros alumnos atraviesan sus trayectorias escolares, desde el primer día que ingresan hasta el último, realizando prácticas internas. En estos últimos años hemos logrado fortalecer muchísimo esos entornos con maquinaria, insumos, tecnología y muchas herramientas con las que el alumno después se va a encontrar en la vida real del trabajo y que primero conoce en la escuela. Tenemos una sala de elaboración de productos lácteos con tecnología de primera, una sala recientemente habilitada para la elaboración de dulces y conservas que se está poniendo en funcionamiento y, a corto plazo, tendremos además dos salas más: una destinada a la faena de pollos y conejos y otra para la faena de cerdos y ovejas. Todo eso es atractivo para quien quizás no conoce la Escuela Agraria o para quien la conoció hace muchos años y no volvió. Por eso también lo invitamos a acercarse y recorrerla.
—¿Qué invitación harías a quienes todavía están dudando si acercarse a la celebración?
—Invito a toda la comunidad de Alberti que de alguna forma u otra esté vinculada con la escuela, pero también a quienes no tengan un vínculo y simplemente quieran venir a pasar una tarde diferente. Que se acerquen, que tomen unos mates, que recorran la escuela y conozcan nuestros entornos formativos. Y a quienes hace mucho tiempo que no vienen, que vuelvan a encontrarse con este lugar que seguramente forma parte de sus recuerdos. Porque, en definitiva, estos 50 años no son solamente la historia de una institución. Son también la historia de todas las personas que pasaron por ella y dejaron una parte de su vida en la Escuela Agraria.


