LA CÚPULA DEL OBSERVATORIO CON EL NOMBRE DE MARÍA TERESA DOVA
La cúpula donde se ubica el telescopio principal lleva el nombre de la física albertina. Durante la visita del Gobernador Axel Kicillof se leyeron éstas palabras que María Teresa escribió para compartir con la comunidad.
«Querida comunidad de Alberti, autoridades, estudiantes y colegas, En primer lugar, quiero felicitarlos como comunidad por este enorme logro. La creación de este centro y la inauguración de su observatorio no serían hoy una realidad sin el esfuerzo colectivo de tantas personas comprometidas.
No puedo evitar pensar en la niña y la adolescente que fui en nuestra querida Alberti: este espacio de divulgación y enseñanza de las ciencias, habría sido, sin duda, mi lugar en el mundo en aquel entonces.
Lamentablemente, no puedo hoy estar presente, sin embargo, quiero hacerles llegar mi saludo y acompañarles, aunque sea a la distancia, en este momento tan importante para la comunidad.
Para quienes nos dedicamos a la ciencia, el Día del Investigador y de la Investigadora Científica es una oportunidad para celebrar y reflexionar sobre el valor que la ciencia tiene en nuestra sociedad.
Porque la ciencia no es algo lejano ni exclusivo de grandes ciudades o laboratorios inaccesibles, sino que vive en cada pregunta que nos hacemos y está presente en cada rincón de la vida cotidiana.
La ciencia también nace en lugares como este centro donde el espíritu de compartir y contagiar curiosidad, llevó a la creación de un espacio para el asombro, para hacerse preguntas y buscar respuestas.
En mi caso, me dedico a la física de altas energías donde descubrimos y estudiamos las partículas elementales de la materia y las leyes que permitieron que estas partículas se unan para formar átomos, moléculas, estrellas, galaxias, nosotros y todo el universo!
Estudiamos lo infinitamente pequeño que, sin embargo, está profundamente conectado con lo infinitamente grande. Lo que aprendemos sobre las partículas más fundamentales influye en cómo entendemos la evolución del universo. Y, a su vez, lo que observamos en el cosmos, estrellas y galaxias lejanas, nos ayuda a comprender mejor las propiedades de esas partículas elementales.
Estoy convencida de la importancia de la divulgación científica. No alcanza con hacer ciencia; necesitamos explicarla y compartirla, porque solo cuando la ciencia se vuelve accesible, empieza a transformar vidas y a despertar vocaciones.
También estoy convencida de la relevancia de la alfabetización científica. Entender conceptos básicos, analizar información y distinguir evidencia de opinión no es solo importante para quienes hacemos ciencia, sino para toda la sociedad.
Por todo esto, el complejo “Cielos Albertinos” y sus objetivos es un espacio sumamente importarte y me honra ser de algún modo parte.
No tengo dudas que este observatorio se llenará no solamente de estudiantes y docentes, sino de toda la comunidad.
Sé que se despertarán vocaciones y sueños. Y ojalá sea un lugar desde donde sigamos mirando hacia el cielo, pero también hacia el futuro.
Los abrazo con el corazón, orgullosamente albertino!”


