20 de abril de 2026

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NO HUBO AMENAZAS EN LAS ESCUELAS DE ALBERTI

20042026

La Policía Comunal y la inspectora Jefa Distrital María José Pagano comunicaron que hasta el momento no se recibió ninguna amenaza de tiroteo que involucre a las escuelas de Alberti, pero ante la reiteración de estos episodios en escuelas de la Provincia de Buenos Aires, las autoridades reforzaron la aplicación de un protocolo oficial de actuación inmediata, que establece la intervención del sistema educativo y la obligación de realizar una denuncia judicial frente a cada hecho detectado.

Según lo dispuesto por organismos como el Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires, el procedimiento se activa desde el primer indicio de amenaza, incluso cuando no se conoce al autor.

Cómo se activa el protocolo ante una amenaza

El protocolo comienza cuando aparece un mensaje intimidante, ya sea una pintada, cartel o advertencia escrita dentro o fuera del establecimiento.

En ese momento:

  • El personal escolar debe informar de inmediato al equipo directivo.
  • El equipo directivo comunica la situación al inspector de enseñanza.
  • La información escala al nivel distrital mediante la inspección correspondiente.
  • Se realiza la denuncia ante la fiscalía, incluso sin identificar responsables.

Este punto es clave: la denuncia es obligatoria ante la existencia de la amenaza, independientemente de quién la haya realizado

Intervención institucional y acompañamiento

Una vez activado el protocolo, la Inspección Distrital articula con las áreas centrales del sistema educativo para garantizar un seguimiento integral del caso.

El abordaje dentro de la escuela es progresivo:

  • Primero se interviene en el grupo directamente afectado.
  • Luego se amplía la acción a toda la comunidad educativa.
  • Se establece contacto con las familias para informar y acompañar.

Además, participan equipos de orientación escolar, inspectores y profesionales de Psicología, quienes trabajan en la contención emocional de los estudiantes y en la prevención de nuevos episodios.

Consecuencias legales de las amenazas

Desde las autoridades recuerdan que este tipo de hechos no son una broma, sino conductas con consecuencias graves.

En el Código Penal Argentino, estas acciones están tipificadas como intimidación pública, un delito que contempla penas de entre 2 y 6 años de prisión.

Además, cada caso implica la intervención policial y judicial, en el marco de una estrategia coordinada entre educación, seguridad y justicia.

Un contexto marcado por desafíos virales

El refuerzo de estos protocolos se da en un escenario donde proliferan desafíos virales en redes sociales, que incentivan este tipo de conductas en distintas regiones del país.

Frente a esto, las autoridades insisten en actuar con rapidez, responsabilidad y compromiso comunitario, con el objetivo de garantizar la seguridad en las escuelas y evitar consecuencias mayores.