DOCENTES SE MOVILIZARON EN PLAZA ARIAS EN RECLAMO DE MAYOR SEGURIDAD EN LAS ESCUELAS
En el marco del paro de 24 horas convocado por el Frente de Unidad Docente Bonaerense, representantes de SUTEBA, FEB y UDOCBA se concentraron este jueves en Alberti. Plantearon su preocupación por el crecimiento de las situaciones de violencia en establecimientos educativos y reclamaron respuestas y medidas de prevención.
La Plaza Arias fue este jueves el punto de concentración de docentes de Alberti, en el marco del paro de 24 horas dispuesto por el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), integrado por SUTEBA, FEB, UDOCBA y AMET.
La medida se desarrolló en toda la provincia de Buenos Aires y tuvo como eje central el reclamo por mayores condiciones de seguridad para docentes y estudiantes dentro de las escuelas, luego de una serie de episodios de violencia registrados en distintos establecimientos bonaerenses.
Durante la movilización local hicieron uso de la palabra Marina Schulmaister, en representación de SUTEBA; Adriana Bartomeo, por FEB; y Nancy Rava y Valeria Rosales, por UDOCBA.

“La escuela es un lugar de paz”
Marina Schulmaister señaló que las situaciones de violencia en las escuelas no son nuevas, pero advirtió que durante las últimas semanas se registraron episodios de mayor gravedad. “Hemos tenido docentes que han estado con lesiones graves, padres que han ingresado a la escuela y han violentado a los docentes”, expresó. En ese sentido, sostuvo que la consigna de la jornada es clara: “Basta de violencia, la escuela es un lugar de paz”.
La representante de SUTEBA remarcó que la escuela no debe ser solamente entendida como el espacio donde se enseña y se aprende, sino también como un lugar de encuentro entre estudiantes, familias y trabajadores de la educación.
“Si perdemos esta institución, si pierde lo que siempre fue la escuela como un lugar de encuentro, realmente seguimos perdiendo como sociedad”, manifestó. Schulmaister también puso el foco en las situaciones que se generan cuando los establecimientos deben intervenir frente a hechos de violencia que pueden derivar en actuaciones judiciales. Planteó la necesidad de contar con protocolos claros que permitan establecer con precisión las responsabilidades de la escuela, los equipos docentes y los organismos correspondientes.
“Tenemos una guía de intervención, equipos de orientación y diálogo con las familias”, señaló, al considerar que la escuela cuenta con herramientas para abordar los conflictos y que no debería quedar expuesta frente a las familias cuando debe intervenir ante determinadas situaciones.
También mencionó casos recientes de violencia contra docentes en otros distritos y sostuvo que un trabajador de la educación “no puede ir a trabajar con miedo” y que los estudiantes también se ven afectados cuando presencian agresiones hacia sus docentes.
“Necesitamos que la comunidad de Alberti vuelva a valorizar el rol de la escuela como institución y el rol docente. La escuela es un lugar de acogida, de acompañamiento, de enseñanza y de respeto. Las puertas siempre están abiertas al diálogo”, expresó.

FEB pidió reactivar la comisión de salud y seguridad
Adriana Bartomeo, representante de FEB Alberti, explicó que la concentración buscó visibilizar los motivos que llevaron a los gremios a convocar al paro. Según señaló, durante septiembre se denunciaron 16 hechos de violencia en establecimientos educativos de la provincia, de acuerdo con los relevamientos mencionados por la organización gremial.
“Lo que tenemos que buscar es que la violencia no entre en la escuela. Entendemos que la escuela es un territorio donde todo lo que sucede afuera entra, pero la violencia se tiene que quedar afuera”, sostuvo. Bartomeo destacó además que la escuela dispone de herramientas para recibir a las familias y abordar los conflictos, al tiempo que tiene la responsabilidad de preservar los derechos de los estudiantes.
En su intervención, informó que desde la Unión de Educadores Bonaerenses de Alberti surgió el planteo de volver a poner en funcionamiento la Comisión Mixta de Salud, Seguridad e Higiene. Según indicó, el pedido fue presentado este jueves ante la Jefatura Distrital.
La dirigente consideró que ese ámbito puede constituirse en una herramienta para trabajar en la prevención y el resguardo de docentes y estudiantes frente a situaciones de violencia. “Tenemos nuestra herramienta a la mano, que es este protocolo que se ha firmado. Corresponderá a nosotros reactivarlo en Alberti como se está haciendo a nivel provincial”, manifestó.

UDOCBA: “La escuela siempre fue un lugar de seguridad”
Por UDOCBA, Nancy Rava también hizo referencia a los episodios registrados recientemente. Señaló que durante la última semana se produjeron, según el relevamiento gremial, siete hechos de violencia, incluyendo el ocurrido en Trenque Lauquen.
También recordó situaciones registradas en Alberti, entre ellas un episodio ocurrido durante la semana pasada en el Jardín 901 y otro registrado en agosto, que involucró a una trabajadora de la educación. Rava remarcó que, pese a estas situaciones, los docentes continúan cumpliendo sus funciones y aplicando los lineamientos establecidos para el funcionamiento de las instituciones.
“La escuela siempre fue un lugar de seguridad. ¿Cuándo se volvió violenta?”, planteó durante su intervención. Y agregó: “La escuela es de diálogo, de escucha, de encuentro, de respeto”. La representante gremial pidió además que las familias comprendan que las agresiones hacia trabajadores de la educación pueden derivar en actuaciones judiciales y tener consecuencias posteriores.

Una carta sobre la violencia verbal
El cierre de las intervenciones estuvo a cargo de Valeria Rosales, quien leyó una carta escrita por una docente de Alberti que recientemente atravesó una situación de violencia verbal por parte de un padre.
Bajo el título “Cuando enseñar también duele”, el texto plantea que las diferencias, los reclamos y los desacuerdos forman parte de la vida de cualquier comunidad, pero que ninguna de esas situaciones debería derivar en maltrato, amenazas o agresiones hacia los docentes.
“Un docente también merece ser escuchado. También necesita respeto, reconocimiento y cuidado”, expresa la carta.
El texto advierte además que cuando un docente es agredido no solamente se afecta a esa persona, sino también el vínculo que sostiene a la comunidad educativa y el mensaje que reciben niños y jóvenes sobre las formas de resolver los conflictos.
“Defender a los docentes no significa negar los errores ni impedir los reclamos; significa construir espacios donde las diferencias puedan expresarse con respeto”, sostiene la carta.
El mensaje concluye con una definición que sintetizó el espíritu de la jornada realizada en Plaza Arias: “La escuela necesita diálogo, límites, escucha y respeto. Porque ninguna situación justifica la violencia y ningún docente debería tener que elegir entre enseñar y sentirse seguro”.


