CUANDO LAS MORDEDURAS DE PERROS REPRESENTAN UNA PROBLEMÁTICA
Aunque Argentina no registra casos de rabia en personas desde 2021, la enfermedad continúa siendo una preocupación sanitaria. El virus sigue circulando entre animales silvestres y cada año se detectan episodios en distintas provincias. Por eso, las autoridades sanitarias sostienen la importancia de la vigilancia epidemiológica y de mantener al día la vacunación antirrábica de perros y gatos.
Los murciélagos insectívoros constituyen actualmente uno de los principales reservorios de la enfermedad. Si bien no se trata de una transmisión generalizada entre perros y gatos, existe el riesgo de que el virus pase desde la fauna silvestre hacia animales domésticos, un fenómeno conocido como spillover.
Los datos epidemiológicos nacionales indican que entre 2019 y 2024 se confirmaron 927 casos de rabia animal en Argentina. Solamente en 2024 se registraron 127, y la mayoría de las detecciones de los últimos años correspondieron a murciélagos no hematófagos.
En 2025 se confirmó en la provincia de Buenos Aires un caso de rabia en un gato doméstico asociado a una variante proveniente de murciélagos. Durante 2026, la vigilancia sanitaria continuó activa y la rabia animal volvió a figurar entre los eventos destacados del Boletín Epidemiológico bonaerense correspondiente a julio.
La situación en Alberti: los registros de mordeduras
En el ámbito local, los datos de mordeduras de caninos (Oficina de Bromatología local) muestran una variación importante a lo largo de los últimos años, asociada a que más gente se acerca al Hospital cuando se producen estos episodios. De acuerdo con la estadística suministrada, se registraron:
- 2019: 13 casos.
- 2020: 8 casos.
- 2021: 12 casos.
- 2022: 12 casos.
- 2023: 7 casos.
- 2024: 59 casos.
- 2025: 57 casos.
- 2026: 36 casos.
El salto registrado a partir de 2024 marca una diferencia respecto de los años anteriores. Si bien las mordeduras no implican necesariamente la presencia de rabia, cada episodio debe ser evaluado y atendido siguiendo los protocolos sanitarios correspondientes.
¿Qué hacer ante una mordedura?
Ante una mordedura de un perro, la recomendación es concurrir al Hospital para que se active el protocolo de atención y vigilancia de un Accidente Potencialmente Rábico. Cuando se trata de un animal con propietario, se procura realizar su observación durante diez días para controlar su evolución y determinar si presenta signos compatibles con la enfermedad.
En el caso de un perro callejero, cuando no es posible garantizar esa observación, se evalúa la situación de la persona afectada y se indica la vacunación antirrábica de acuerdo con el protocolo sanitario.
La prevención sigue siendo fundamental: mantener vacunadas a las mascotas, evitar el contacto con animales silvestres y consultar rápidamente ante cualquier mordedura son medidas esenciales para reducir los riesgos.


